Nos unimos a la Fundación XXIII para fomentar la inclusión y el diseño urbano
Fundación Juan XXIII, entidad que trabaja desde hace 60 años por la inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad psicosocial, especialmente aquellas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental, y Escofet han firmado un acuerdo de colaboración para impulsar conjuntamente proyectos que incorporen criterios de accesibilidad, sostenibilidad e innovación social al desarrollo del espacio urbano, al tiempo que favorezcan la formación, la inserción laboral y la generación de oportunidades de empleo para personas con discapacidad.
La colaboración parte de una visión compartida: avanzar hacia un espacio público que tenga en cuenta la diversidad de las personas. Para ello, ambas entidades explorarán diferentes líneas de trabajo que combinen la experiencia de Escofet en el diseño y fabricación de soluciones para el espacio público con el conocimiento y la trayectoria de Fundación Juan XXIII en inclusión, accesibilidad y empleo.
Entre estas líneas se encuentran la incorporación de la accesibilidad cognitiva mediante el desarrollo de contenidos, materiales formativos y acciones de sensibilización; la colaboración en el análisis y mejora de nuevos desarrollos de producto; la participación en fases operativas de montaje, despliegue y mantenimiento; y la posibilidad de extender estos modelos a proyectos vinculados a promotoras y activos inmobiliarios.


Esta colaboración busca que la inclusión esté presente tanto en las soluciones destinadas a mejorar la experiencia de uso de los espacios públicos como en los procesos asociados a su desarrollo. En este sentido, el acuerdo contempla la participación de personas con discapacidad en diferentes iniciativas que puedan ponerse en marcha, con el objetivo de contribuir a generar oportunidades de empleo inclusivo y favorecer su acceso al mercado laboral.
La accesibilidad universal adquiere una relevancia creciente en la planificación de los entornos y servicios. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 16 % de la población mundial vive con una discapacidad, una realidad que refuerza la necesidad de avanzar hacia entornos capaces de responder a las necesidades de una ciudadanía diversa.